Coaching,  Desarrollo personal,  Matrimonio

Cómo fortalecer tu matrimonio, parte 1

Cómo fortalecer tu matrimonio, Parte 1

Ésta es la primera parte de una conversación sobre el matrimonio. Es un tema amplio pero importantísimo para la salud de de la mujer y su familia.

 

¿Te acuerdas del día que te casaste? La emoción, los nervios, quizás los sentimientos encontrados. Sea la que fuera tu situación, me imagino que te acuerdas claramente del día que hiciste ese compromiso monumental con tu pareja. Ahora, ¿te acuerdas del momento en el que empezaste a dudar el compromiso entre ustedes dos? ¿Del día que pensaste que quizás habías cometido un error? Dependiendo de cómo lidiaste con esa pregunta y esos sentimientos, formaste la base para tu matrimonio.

Cuando empieza la vida normal después del matrimonio, cuando se cae la manta con la que cobijabas quien eres y tu pareja hace lo mismo, es cuando realmente se empiezan a conocer como pareja. Hijos, problemas financieros, una familia muy distinta a la tuya, y las múltiples situaciones en las que te puedes encontrar — todo empieza a abrirte los ojos. ¿Qué haces cuando ves quien es realmente tu pareja y cuando estás en una situación un tanto complicada?

El matrimonio (y la maternidad también) es la tarea más difícil que he emprendido en mi vida. Estar en una relación con alguien, mostrar vulnerabilidad (regresaremos a ese punto en otro post, porque tiene mucho poder e importancia), lidiar con diferencias enormes (de familia, de personalidad, de todo un poco), y apoyar ante dificultades monumentales no es fácil. Espero que no me malentienden, también es de lo más bello que he vivido, pero para mí ha sido un proyecto en autocrecimiento y paciencia.

Pasando por las fases del duelo*

Creo que los primeros años del matrimonio se caracterizan por las fases del duelo.

  • NegaciónPrimero, niegas todo. No tenemos problemas, esto es normal. Así es la vida en pareja. No quieres enfrentar que quizás esto sea un poco más complicado de lo que te habías imaginado.

 

  • Ira – Cuando dejas de negar tu situación, te entra la ira. A lo mejor lo controlas o tal vez eres de la que se lanza con todo contra su pareja. Te enfada tener que lidiar con lo que soñabas que sería el matrimonio y lo que es en actualidad.

 

  • Negociación – En esta etapa, empiezas a tratar de negociar contigo misma y con tu pareja también:

—Amor, ¿te acuerdas cuando éramos novios? Me tratabas tan distinto, me veías distinto. Cuanto quisiera regresar a esos tiempos.

—No puede ser. No es el mismo. Seguro regresamos a ser los mismos de antes. Nosotros no somos así como pareja. Nunca fuimos así de novios, ¿por qué estaríamos así ahorita?

 

Esta etapa va y viene, porque como seres humanos nos cuesta trabajo a veces aceptar nuestra situación actual. Luchamos violentamente a veces contra lo que es (sin tener resultado alguno), en vez de ser un poco más abiertos, curiosos a la realidad. Ojo: cuando te das cuenta que estás negociando, ten un poco de autocompasión. Es normal, es parte de la vida, del matrimonio, y también de estar en una relación con otro ser humano. No somos perfectos.

 

  • DepresiónPasas de la negociación a la depresión. Quizás aún no aceptas la realidad de lo que es tu nueva realidad en el matrimonio, pero estás a un paso de aceptarlo. Primero, hay que sentirlo y dejar de luchar contra los sentimientos de tristeza, hacer el luto por lo que pensabas que iba a ser tu matrimonio y lo que es en realidad.

 

  • AceptaciónMagia—aquí es donde puedes empezar a realmente disfrutar del matrimonio. Cuando llegué a este punto de aceptar lo que teníamos en frente – cada quien con sus defectos y sus errores, nuestra situación actual (una familia compuesta con muchísimo amor pero con muchas oportunidades para aprender, perdonar y amar), y el potencial que teníamos para amarnos fue el momento crítico cuando empecé a ver cambios positivos en mi propio matrimonio.

¿Por qué menciono estas fases? Porque creo que es importante saber que en ciertos momentos del matrimonio naturalmente va a haber un proceso de duelo. Incluso aunque hayas estado muchos años con tu pareja antes de casarte, muchas veces hay temas que no salen hasta estar tras puertas cerradas, después de muchos años, o cuando llegan los hijos. Cuando puedes reconocer que estás en cierta etapa, puedes tener un poco más de conciencia para saber cómo actuar y cómo lidiar con la situación.

 

Amando lo que es

Cuando comienzas a aceptar a tu pareja por quién realmente es y tu matrimonio por lo que es, empiezas a amar de forma distinta. En vez de tratar de negociar y cambiar a esa persona, puedes ver y enfocarte en los atributos positivos que sí tiene. Piensa en lo siguiente:

  • ¿Qué hace mi pareja que me hace sonreír?
  • ¿Qué atributos tiene que siempre he admirado?

Enfócate más en estos pensamientos – en lo que sí hay en vez de lo que falta. Empieza a recalcar lo positivo. Cuando tu pareja hace algo por ti, agradécele. Cuando ves un atributo positivo en tu pareja, dile. Empieza a hablar positivamente con tu pareja. Especialmente si han estado peleándose o con muchos conflictos, te puede ser difícil cambiar tu tono, cambiar la forma en la que hablas, porque has estado en un círculo vicioso de hablar negativamente, de sólo reconocer problemas, pero puedes cambiarlo. Empieza hoy a hablar positivamente con tu pareja (a lo mejor lo vas a sorprender, o se le hará raro que hables así, pero empieza de todas formas).

 

Empatía

Quizás tu pareja o los dos están pasando por una situación complicada. Cuando ha habido mucho conflicto, a veces se nos olvida que nuestra pareja también merece el beneficio de la duda. Ponte en sus zapatos, realmente intenta ver cómo está viendo la situación. Por ejemplo, sabes que a tu pareja le está yendo mal en el trabajo. Tiene un jefe complicado, injusto, y por más que tu marido intenta resolver los problemas no puede. Imagínate estar en la misma situación, sin tratar de resolver el problema, trata de ver las cosas desde su punto de vista. Esto incrementa tu empatía por tu pareja y te permite ver las cosas desde otro ángulo. Cuando aplicamos la empatía en nuestro matrimonio, podemos ser más comprensivos con ciertas situaciones porque vemos el otro lado de la moneda con nuestra pareja.

 

Mátalo con amabilidad, cariño, bondad

Jajaja – Suena horrible en español, sin embargo ha sido de los mejores consejos que he recibido para mi propio matrimonio. Cuando tu instinto es golpear con las palabras, cuando podrías reaccionar y saber exactamente donde herir pero no lo haces estás escogiendo el amor y la bondad. Cuando la otra persona te hiere, puedes reaccionar con cariño, amor y conciencia. (Ojo: no estoy hablando de abuso verbal, físico, o mental. Estoy hablando de situaciones del día a día en el que a veces hasta sin querer nuestra pareja nos lastima. Si hay cualquier tipo de abuso, es importante y necesario conseguir ayuda. No tienes que quedarte en una situación violenta y abusiva.) Este simple acto puede revolucionar tu matrimonio. Elige el amor.

Ora por él

En los momentos más oscuros de mi propio matrimonio, empecé a levantarme temprano cada mañana para orar por mi esposo. Aun cuando no quería, cuando me dolía la situación, cuando pensé que ya no podía más le pedí a Dios que tomara todo lo que yo tenía – cada sentimiento, cada resentimiento, cada palabra y que empezara a transformarlo. Es chistoso, porque todo lo que yo quería cambiar en mi marido, empezó por cambiarme a mí. ¿Quién más va a luchar y orar por tu matrimonio? Empieza tú, si tu marido no está interesado, eso no te limita a orar por él, a hacer todo lo que está en tu poder para apoyarlo espiritualmente. Si no sabes por dónde empezar, empieza sencillamente. No te compliques las palabras.

—Dios, no sé qué decir, pero sabes la situación actual, te pido por ____, dale sabiduría y fuerzas en cada aspecto de su vida.

Nadie más hará esto por tu marido, por tu matrimonio.

 

Esperanza

A lo mejor la situación está demasiado difícil, están pasando por momentos oscuros y crees que no van a sobrevivir esta etapa. Si pudiera decirte una cosa sería esto: puedes sentirte sola, pero no lo estás. Hay miles de mujeres alrededor del mundo que también están pasando por matrimonios complicados. Sí hay esperanza, y sí puedes fortalecer tu matrimonio y tu vida. Tal vez necesitas más ayuda de lo que puedes encontrar en estas palabras. Hay psicólogos, consejeros, amigos. Habla con alguien de confianza.

 

Nota importante: Si estás en una situación violenta, no te demores. Sal por la puerta, busca ayuda inmediatamente. No hay pretextos para la violencia. En EE.UU., puedes llamar al (800) 799-7233. Si estás en México, puedes llamar al 01-800-822-4460.

 

*Originalmente, las fases de duelo de Kübler Ross se desarrollaron para el uso con pacientes con enfermedades terminales, pero se pueden aplicar a diversas situaciones.

 

Cómo fortalecer tu matrimonio - ándalemujer.com

 

Cómo fortalecer tu matrimonio - ándalemujer.com

Leave a Reply

Your email address will not be published.